Deporte y los nuevos patrocinios_cabecera

EL DEPORTE Y LOS NUEVOS PATROCINIOS

Deporte y los nuevos patrocinios_cabecera

La necesidad de inventar nuevas propuestas de patrocinio

 

El patrocinio deportivo necesita nuevas propuestas para salir de los habituales roles comerciales.

Muchas veces las grandes ideas surgen de una simple necesidad que nadie antes había detectado. Para ello hay que estar atento y conocer las posibilidades que ofrece un contrato de patrocinio. Otras veces es por simple suerte.

Las marcas exigen visibilidad, diferenciarse del resto de competidores y sobre todo un retorno medible.

Eso coloca a las agencias de marketing contratadas por las grandes empresas en una posición de constante alerta.

Para lograr los objetivos comerciales que establecen las marcas es importante tener una visión estratégica que se aleje de los estándares y que sea capaz de observar un entorno siempre en evolución y sediento de nuevas propuestas.

 

 

Oportunidades del mercado

 

La clave sigue siendo lograr detectar las oportunidades que esconde el mercado para sacarle el máximo partido a los nuevos enfoques de patrocinio.

El mercado americano lleva dictando las pautas del negocio vinculado al patrocinio deportivo mundial con sus nuevas propuestas desde hace décadas.

Uno de los muchos ejemplos lo encontramos en las celebraciones que llevan realizando los equipos ganadores de las grandes ligas deportivas americanas (MLB, NBA, NFL) o incluso la selección nacional femenina de fútbol de Estados Unidos cuando se proclamó campeona de la FIFA World Cup 2019.

En estas celebraciones varias marcas han logrado anclar sus patrocinios a la celebración en el vestuario y la posterior rueda de prensa.

 

FIFA-World-cup-USA

 

Las marcas de bebidas alcohólicas en las celebraciones

 

Las celebraciones de títulos deportivos del último siglo han estado vinculadas de forma festiva y simbólica al uso de bebidas alcohólicas.

Algunos ejemplos que todos tenemos en nuestro imaginario colectivo son las celebraciones de los ganadores de las carreras de ciclismo, motociclismo o fórmula 1 donde los pilotos, desde lo alto del podio, rocían de champagne a cualquiera que se le cruce por delante.

El uso festivo de miles de botellas de alcohol para rociar a tus propios compañeros de equipo una vez se ha logrado el título en juego, se remonta a las celebraciones de los equipos americanos de béisbol en los años 50. En ese contexto de jarana el patrocinio deportivo ya se encargó de sentar las bases de los acuerdos comerciales entre las marcas de cerveza que bebían los jugadores y los propios equipos.

 

Dodgers-1955

 

El origen de una tradición

 

La primera referencia gráfica que disponemos de este tipo de celebraciones se remonta a la victoria final de los Brooklyn Dodgers sobre los Yankees de Nueva York en la Serie Mundial de béisbol de octubre de 1955.

La instantánea ha pasado a la historia. En ella vemos a los jugadores Newcombe y Snider vistiendo aún la equipación con la que habían logrado el título y con un par de sombreros negros mientras son rociados con cerveza por sus propios compañeros.

En aquella época la cerveza era la bebida preferida por los jugadores. Dos años más tarde, en 1957, ya se introdujo el Champagne en las celebraciones de la serie Mundial de los Bravos de Milwaukee.

El resto es historia.

Posiblemente toda buena activación surge de una necesidad que va puliéndose hasta encontrar el encaje entre todas las partes.

En el 2004 algunos de los jugadores de béisbol de los Red Sox utilizaron gafas de natación para protegerse los ojos en la celebración de la victoria sobre Anaheim.

 

Red Sox

 

 

Evidentemente ese tipo de gafas cubrían su objetivo principal que era evitar que entrara alcohol en los ojos. También protegían contra cualquier lesión que pudiera causar el impacto provocado del lanzamiento a propulsión del corcho de las botellas.

Lo que no permitían ese tipo de gafas era obtener visibilidad de marca y por lo tanto no eran rentables. Era un simple recurso funcional.

Esa fue la clave comercial que alguna agencia de patrocinio detectó y trasladó rápidamente a las diferentes marcas técnicas de material de sky.

Esas marcas disponían de un artículo que fuera de su contexto habitual encajaba a la perfección en las necesidades de todas las partes. Las gafas de sky empezarían a tomar un protagonismo insospechado a partir de ese momento.

Con este reenfoque de patrocinio se lograba mantener las prestaciones de seguridad hacia los jugadores y permitía tematizar el producto con el branding de los equipos ganadores a la vez que resaltaban el logotipo de la marca para que estos nuevos patrocinadores pudieran obtener el retorno deseado.

A estas gafas los americanos las han bautizado como las Champagne Goggles.

A nadie se le escapa que uno de los mayores momentums de los resúmenes de las mejores ligas son las escenas de la celebración del título en los vestuarios.

Esas imágenes de jugadores desbocados cantando, fumando puros y rociándose Champagne entre ellos y a la propia prensa son un clásico de cualquier campeón que se preste.

 

De esta manera es como se introdujo un nuevo patrocinio en las competiciones deportivas más mediáticas.

Los festejos de celebración de los grandes equipos dejaron de ser una simple fiesta para convertirse en una estrategia comercial de referencia.

 

Marcas de primer nivel

 

Marcas tan reconocidas como Nike, Puma, Okleay o Under Armour se han convertido en patrocinadores técnicos de cualquier celebración que implique duchar en alcohol a todo el que se cruce por delante.

Si alguien considera una vergüenza que los jugadores lo ensucien todo sin pensar en que alguien ha de pasar luego a limpiar todo el barullo, que no se inquiete.

Lo tienen todo pensado. Antes de que empieze el festejo se encargan de cubrirlo todo con plásticos. Incluso una reconocida marca de cervezas aprovechó la oportunidad y se encargó de patrocinar esos plásticos añadiendo su logo impreso a modo de photocall.

Otra cosa es que les importe desperdiciar miles de botellas…business is business.